Es tiempo de cuidar lo que tanto nos ha costado. Son años difíciles. Ahora es la oportunidad de poner todo en orden para volver a crecer y desarrollarnos. Y debemos empezar por nuestros ingresos y su distribución para adquirir materias primas, producir bienes o servicios, contratar recursos humanos, enfrentar los imprevistos y cubrir los salarios, los seguros y los impuestos, etc., sin poner en riesgo nuestro negocio, en el corto y mediano plazos.Los propósitos para el año nuevoEl año nuevo llega. De manera general, las personas casi siempre se hacen los mismos propósitos que año con años se han hecho en estas fechas, en lo individual, lo familiar, lo empresarial o en los negocios: cumplir con las metas y objetivos, planear y presupuestar los gastos, pagar adeudos (sobretodo reducir o eliminar), desarrollar el hábito del ahorro en el gasto y en el consumo, mejorar las relaciones interfamiliares y de pareja, cuidar o bajar el peso corporal, dejar de beber y/o de fumar, hacer ejercicio físico o aumentarlo, entre otros.El mantenimiento del negocioQuerernos a nosotros mismos es querer a nuestro negocio. Lo más arduo de un negocio no es su creación o constitución sino su mantenimiento. Hay que sostenerlo vivo, de día y de noche, no como sea. En tiempos de crisis económica financiera esto representa un reto mayúsculo. Con esta presión encima, se vuelve más importante el cuidado de los factores empresariales esenciales, como lo es el presupuesto.Durante esta crisis económica financiera, uno de los mayores problemas empresariales será el flujo del efectivo fresco. Ya que éste será restrictivo, y por ello tardará en llegar a la caja registradora de cualquier tamaño de negocio: pequeña, mediana o gran empresa.La causa podría ser un consumo casi igual a cero, por lo que se prevén menores ingresos. Así el presupuesto del negocio se deberá elaborar e integrar con base en estimaciones muy investigadas y suficientemente objetivas y realistas. Cero tolerancias a las suposiciones sin referencias concretas y materiales como base.Las cualidades del presupuestoEl presupuesto de un negocio, junto con la planeación de las metas y los objetivos a alcanzar, constituye siempre una de las herramientas fundamentales de cualquier negocio, para lograr su viabilidad y su mantenimiento. Pero este año del 2009, el presupuesto tiene aún mayor transcendencia.La utilidad de un presupuesto financiero, radica en que sirve para determinar cuáles serán los ingresos y, por ende, cuál su asignación en gastos de un negocio. Con base en ambos factores, se establecerán la rentabilidad factible y las posibles utilidades del negocio en un período de tiempo establecido.Este año, el proceso de elaboración del presupuesto debe consistir en realizar una detallada revisión de todos los gastos fijos y variables del negocio, basándose en le estudio y análisis del comportamiento de los ingresos, del flujo de efectivo, de los costos de producción y operación, así como la evolución de los precios de la materia prima correspondientes al ejercicio del 2008, para proyectarlos con la mayor precisión matemática bajo las condiciones previstas para el 2009. Y calcular así el relativo a este período.El conocimiento más completo del comportamiento del mercado-objetivo, es un instrumento muy útil que ayudará a evitar el sobre inventario en los bienes y/o servicios que produzca el negocio, con los consecuentes efectos en los costos por daños y perjuicios del almacenamiento y la depreciación.El seguimiento y la evaluación permanentes del presupuesto, servirá para evitar a tiempo las desviaciones, desperdicios y el despilfarro. Como para ejercer su control oportuno frente al comportamiento del mercado, y realizar las adecuaciones necesarias.El factor eficiencia este año será determinante. En general, el mandamiento económico para todos será inviolable: “se debe hacer más con menos presupuesto…o con la misma cantidad de recursos presupuestales del año pasado”.Ante las condiciones actuales, no podemos “dejar pasar” las leyes del mercado, de estos tiempos, sobre nuestro negocio que tanto nos ha costado crear, constituir y darle viabilidad, tenemos “qué hacer” que nuestro querido negocio al menos sobreviva a las tormentas socio-económicas que nos están cayendo encima. Para evitarlo debemos ejercer una férrea disciplina presupuestaria con el fin de no dispendiar nuestros recursos arduamente logrados.







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